Un café para dos

Un café para dosHe salido de casa dejando a Mauro pensando si finalmente se suicida o no. Lleva toda la semana posponiendo la decisión. Su fuerte nunca ha sido la determinación; incluso ahora, mientras se prepara una taza de café, duda si endulzárselo, aunque en realidad siempre le ha gustado amargo. Seguir leyendo

Por qué

Por qué¿Por qué escribe un escritor? desde el inicio del taller la semana pasada me iba acompañando esta pregunta allá por donde iba, y harta de darle vueltas sin encontrar una única respuesta, decidí recurrir directamente a ellos con la esperanza de que arrojaran algo de luz. Eché mano de los viejos cuadernos de anotaciones y de los folios impresos cargados de historias, me asomé de puntillas al universo que habitaban y les pregunté directamente ¿por qué os escribo?… Seguir leyendo

Azules para un cuento

Azules para un cuentoLa estirpe de los afamados Aguinaga, escritores de vocación y corazón, comenzó con Celestino Aguinaga. Ya muerto, siguió con Fabio, su hijo, y su continuidad parecía disputarse entre Samuel y Gonzalo Aguinaga, los nietos gemelos. Don Fabio acababa de fallecer y aquel día a Samuel Aguinaga, de riguroso luto ante su féretro, solo se le ocurrió dedicarle como en un susurro frases de reproche por haberse llevado a la tumba lo que él pensaba era el secreto de la familia, la fórmula para crear historias de la nada con éxito. Por el contrario, y muy a su pesar, le dejó, como última voluntad, un viejo cuaderno lleno de páginas vacías, algo que parecía haber hecho adrede porque de siempre sabía de su miedo, casi enfermizo, a enfrentarse al papel en blanco. Seguir leyendo

Donde Mueren las Palabras

(Relato presentado al concurso INSPIRACIENCIA2010)

Palabras moribundasRobliza de Ceja corría el riesgo de desaparecer, allí morían las palabras a una velocidad inusitada ¿por qué sucedía esto? y lo más inquietante, ¿a qué lugar se dirigían éstas antes de desvanecerse por completo de la memoria de sus gentes? Nadie era capaz de responder estas cuestiones, pero el que más el que menos sí había detectado que ya no recordaba cómo referirse a un determinado utensilio, o cómo expresar una tarea poco habitual, entre otros. Había dedicado media vida a recuperar palabras condenadas al olvido, por cierto, con bastante éxito; así que acepté el encargo, solo yo podía averiguar lo que acaecía allí. Seguir leyendo

Retazos nocturnos

Retazos nocturnosQuerido autor, desde que tu desgastada libreta de anotaciones ha caído por casualidad en mis manos trato de encontrarle un sentido, un hilo conductor a lo que imagino ha sido tu vida, un orden lógico y racional dentro del caos y la desorganización que vislumbro a través de las líneas que celosamente has guardado, eres como un rompecabezas sin montar, un galimatías de palabras que decidiste vomitar con tinta a lo largo de un sinfín de noches tormentosas, otras dulces sin embargo, una vorágine de ideas inconexas ¿y aun pretendo yo, tu único lector, entenderte, esbozarte a partir de este conjunto de retazos nocturnos? permíteme intentarlo al menos. Seguir leyendo